viernes, 6 de junio de 2014

Se abrirá el melón de la…prostituida Constitución

Las elecciones a la UE y sus resultados han abierto el debate de la renovación y no es para menos, los dos partidos de la alternancia han perdido poder significativo, a pesar que ellos y sus medios digan todo lo contrario, el hastío de la sociedad española les ha dado la espalda entre ambos suman más de diez millones de votos perdidos.

Ahora se plantean lo que en 39 años no se hizo “blindar” al Rey ¿por qué? ¿De qué tienen y tiene miedo? Aquellos que quisieran ver sentado al Rey en un banquillo, que se olviden, salvo si hubiera un golpe de Estado o revolución y por la fuerza se modificara el sistema de Estado, y aun así habría que ver quién es el ganador. Mejor olvidarse de estos supuestos.

Será aforado no me cabe la menor duda, y dispondrá de pasaporte diplomático (nadie lo ha pensado) lo cual ante cualquier orden internacional de arresto es inviable ¿o no lo habían pensado? El aforamiento parcialmente le blinda aquí, y sería el Supremo quién decidiera, este Supremo puesto a medida de la conveniencia política del momento, sentencias de todo tipo vergonzantes ya conocemos de sobra.

Pero si de procesar se tratara habría varios en la lista, empezando por Felipe González que además él y sugobierno tienen condenas del TDHE sin ejecutar, también a José L. Rodríguez Zapatero, Alfredo Pérez Rubalcaba y porque no hasta Rajoy, ¿y cuantos Ministros más de los distintos gobiernos que hemos padecido, pero las leyes les protegen contra nosotros.

Casi todos los partidos hoy hablan de las bonanzas y ensalzan la figura del Monarca, cesante, por activa y por pasiva unos medios los critican y otros lo adulan ¿Qué ha hecho por y para el pueblo? Nada absolutamente nada ¿y podría haberlo hecho? Sin lugar a dudas SÍ. Cierto que la Constitución le limita cuantiosamente pero dentro de sus atribuciones está el promulgar y sancionar leyes, claro que los partidos siempre ponen su “coletilla” de acuerdo a lo que determinan la leyes.

       El Rey como instancia persuasiva y de influencia. Las funciones arbitrales y moderadoras. Ciertamente entre la primera postura de indudable carácter expansivo y las que reducen a un simple "acto debido" la función moderadora y arbitral del Rey, se abre una tercera vía consistente, como han puesto de manifiesto Fernández Fontecha y Pérez de Armiñán, en reconocer al Monarca determinadas "potestades bloqueantes" (de las que las funciones moderadora y arbitral serían las arquetípicas), que como se ha dicho más atrás no se traducirían en derecho de "hacer" sino en derecho -¿o quizá el deber?- a impedir actuaciones contrarias al orden constitucional, así como a resolver de "forma pasiva" las tensiones que se planteen en el funcionamiento regular de las instituciones. Gracias a esta función de "influencia" el Rey trasciende el ámbito de sus estrictas atribuciones constitucionales, haciendo realidad actual la frase de Bagehot de que al Rey corresponde "animar, prevenir, ser consultado".

Pero D. Felipe puede liderar un cambio;

“La mayor ventaja de una iniciativa del jefe del Estado es que viene desde fuera del sistema de partidos políticos, por lo que puede ser especialmente eficaz en inducir reformas que afecten también al sistema de partidos”. Para ello, Felipe VI solo tendría que usar la misma Constitución que fraguó su padre con la “casta”: “De acuerdo con la Constitución española, el jefe del Estado puede destituir al jefe del Gobierno, disolver el Parlamento, convocar elecciones, nombrar un nuevo presidente del Gobierno, así como a los ministros que este proponga, presidir personalmente las reuniones del Consejo de Ministros, expedir los decretos gubernamentales, promulgar las leyes y, de acuerdo con el jefe del Gobierno nombrado por él, convocar referéndums sobre decisiones políticas de especial importancia. Se espera en general que el jefe del Estado use estas capacidades de acuerdo con los resultados electorales. Pero en una situación de emergencia —como sin duda es la española—, los poderes del jefe del Estado están para usarlos —como en el caso italiano— de acuerdo con la letra del texto legal”.Josep M. Colomer

¿Dónde estaba el Rey cuando los derechos básicos de los españoles eran y son pisoteados, cuando se prostituía la Constitución que le permitió reinar, aún que no lo metieran en el paquete, cuando se favorecía a los nacionalismos, cuando se daba alas a ETA y sus marcas, en la politización de la justicia, en la corrupción y tantas otras cosas? ¿Qué habría pasado si se hubiera negado a firmar una ley? ¿Entonces cuando ha ejercido su potestad bloqueante? ¿Héroe o villano? Cada cual decida.

Las esperanzas ahora ellos nos la quieren dar en el Heredero, la Zarzuela ya ha avisado “habrá continuidad” para este viaje no hace falta alforjas y más se impone la razón de un referéndum ¿se puede o no se puede hacer? Con voluntad política desde luego, pero ni está ni se la espera ya se han procurado dificultar esta opción, por más que distintos artículos de la prostituida Constitución lo permitiera, siempre nos encontramos con la coletilla “ lo que la ley determine” hasta el 92 y Concordancias: Artículos 1.2, 23.1, 62 c), 64, 149.1.32ª, 151, 152.2, 167.3, 168.3, DT 4. Y la recogida de firmas ¿para qué? ¿Ha prosperado alguna acción de las llevadas a cabo?, ni una sola.

Se dice se comenta se rumorea que el fasto de la abdicación el Rey hará lo que a su padre le negó, el Palacio de Oriente, se dice que le sugieren al "futuro" que se decante por una Monarquía Federal, (como Bélgica) así contentar a vascos y catalanes y ya sabemos cómo están allí flamencos y valones y yo sugiero que esto se acabe; Alfonso XII quedó relegado a un papel de árbitro entre dos grandes partidos -el conservador y el liberal- que se turnaban pacíficamente en el poder, evitando los pronunciamientos militares y las algaradas populares que habían sido constantes durante el reinado de Isabel II. (Cámbiese por el cesante y entrante)

Basta YA! de árbitro, necesitamos que salgan fuera de la política todos aquellos vividores de ella y reformar de arriba abajo, todas las estructuras del Estado y la forma de gobierno, desde 1.870 los nacionalismos han sido el cáncer de la convivencia en España, lo que ha favorecido todo tipo de tramas perversas.

Se ha abierto el melón de la reforma Constitucional. Ya de paso y para aprovechar el tirón incluyamos otras preguntas, el coste sería el mismo, algunas;

¿Monarquía SÍ o NO? 
¿Autonomías SÍ o NO? 
¿Estados federales Sí o NO? 
¿Ilegalización de partidos secesionistas y a fines de ETA Sí o NO? 
¿Un ciudadano un voto Sí o NO?...serían algunas de las preguntas.

Los nacionalismos deben ser desterrados de una vez de nuestra convivencia, así como todo lo que signifique ETA y sus logros políticos. No tienen ninguna legitimidad histórica, salvo la que ellos se han inventado.

A la vista de este vídeo del Príncipe, su final a las respuestas ya nos podemos hacer una idea del pensamiento del Príncipe; Según el aún hoy Príncipe Felipe, "esto no nos lleva a ningún sitio" mal empezamos ... mal empezamos

A ellos se les llena la boca cuando hablan de democracia y Europa, y olvidan una de las primeras premisas "democráticas", el sospechoso ni se presenta y si está, se va, no digamos ya, si está acusado, se acogen a la “presunción de inocencia” ¿acaso en los demás países de nuestro entorno, no existe la presunción de inocencia.?

Me quedo con unas declaraciones de Julio Anguita, al que admiro como pensador político, “si hay un político honrado aún si es de la extrema derecha, hay que votarlo, no hay que votar políticos corruptos sean del bando que sean” Estas palabras las hago mías aunque sea de extrema izquierda.

No me gustaría en absoluto que si se ha de producir un cambio, este sea liderado por una coalición de izquierdas, menos aún de las que aquí conocemos y su comportamiento, pues ahí está IU cómplice de la corrupción de la Junta de Andalucía, o ese alcalde de Miraleda, esa izquierda no la quiero que guie nuestro proceso de cambio.

Sin embargo debo de reconocer que hay en el programa de PODEMOS muchas cosas que millones de españoles, entre los que me incluyo aceptaríamos de buen grado, en definitiva somos muchos españoles que ello quisiéramos, sin embargo, no puedo entender que estén en contra de esta sucesión, de la que yo también estoy en contra y no lo estén en la forma de sucesión de Cuba y Venezuela, ¿Cuál es la diferencia?  Me sigo con otra reflexión de Julio Enguita, “mire hablemos de la etiqueta, del vino ya hablaremos luego” y como él dice; programa,programa y programa y luego da igual el color de quién lo lleve a cabo.

Necesitamos un cambio radical de todas las estructuras del estado, si queremos prosperar como Nación y en todos los partidos hay gentes muy capaces y preparadas, en donde ya no deberían tener cabida ningún barón del pasado, ni actual y menos todos aquellos que de una y otra manera se han visto “salpicados” o acusados o procesados, necesitamos sobre todo una justicia libre en independiente y nos vienen tiempos convulsos que empezaremos a ver, en elecciones municipales, autonómicas y generales, si bien hay otra que será reciente, el pistoletazo de salida de lo que nos espera, el 9 de noviembre si Mas saca sus urnas y si no las saca, será por qué habrá concesiones que millones de españoles estará en contra. ¿Qué hará el ya Rey? 

Aunque no le obligue la Constitución, al haber un nuevo jefe de Estado el presidente del Gobierno debería presentar su dimisión.